Viernes, 18 de Diciembre del 2020

La pandemia silenciosa

El Ministerio de Transporte de la República Argentina, a través del Observatorio Vial de la Dirección de investigación Accidentológica; dio a conocer su último informe sobre seguridad vial




Bajo el título “La Seguridad Vial, La otra Pandemia”, la Dirección de Investigación Accidentológica brindó detalles sobre los siniestros viales acontecidos en el país durante 2020.

Si bien la atención mundial en estos momentos se encuentra focalizada en la pandemia por COVID-19, cabe mencionar la existencia de otras pandemias mundiales que año tras año se llevan la vida de millones de personas. Entre éstas, se puede mencionar a la pandemia “silenciosa” de las lesiones de tránsito”, indica el documento.

En ese sentido, el texto pone el foco en estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estiman que cerca de 1,3 millones de personas mueren anualmente en el mundo por lesiones de tránsito y entre 20 y 50 millones padecen traumatismos no mortales como consecuencia de los siniestros viales.

Y asegura que: “a pesar de estas cifras que la posicionan como una epidemia mundial, el problema de la inseguridad vial no siempre suele ser abordado como un problema de salud pública por los Estados y sus efectos no son representados en el debate público como correspondería a un problema de tal magnitud”.

Además, el texto asegura que se observan cambios favorables producto de las restricciones por COVID 19 en la movilidad particularmente en el trasporte público y el incremento del uso de la bicicleta.

No obstante, advierte que la necesidad de reducir la mortalidad en usuarios de la vía principalmente en motociclistas “que son quienes en este contexto de cambios en la movilidad están siendo mayormente afectados por la problemática de la inseguridad vial”.

 También, el texto analiza una importante relación entre seguridad vial y salud pública y entiende que debido a la considerable baja en el número de siniestros existió una mayor disponibilidad de camas hospitalarias libres que pudieron utilizarse a los fines de atender la pandemia por Covid 19.

Al respecto, “en el comienzo de la pandemia, con el establecimiento del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, la circulación de vehículos en el país cayó un 90%, subiendo luego en los meses siguientes pero sin alcanzar los niveles previos”, dice el documento y agrega: “La comparación de las cifras del 20 de marzo al 1º de junio de 2019 con las del mismo periodo de este año indican un descenso del 80% en la cantidad de víctimas fatales por siniestros viales”.

Un dato alentador que arroja el documento es la tendencia hacia una movilidad sostenible y segura entendiendo por dicho concepto a “los problemas medioambientales y sociales ocasionados por la generalización, durante la segunda mitad del siglo XX, de un modelo de transporte urbano basado en el vehículo motorizado particular”.

En relación a la Seguridad Vial la fuente cita que: “la sostenibilidad se encuentra enmarcada en los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y se refiere a las medidas adoptadas para reducir el riesgo de lesiones y muertes causadas en el tránsito. Asimismo, a través de la coordinación y colaboración intersectorial, se busca crear un ambiente más seguro, accesible y sostenible para el sistema de transporte, requiriendo de acciones y medidas para hacer las vías más seguras, no sólo para los ocupantes de vehículos, sino también para los usuarios más vulnerables de las vías: los peatones, los ciclistas y los motociclistas”.

Con respecto a los cambios en la movilidad; la Ciudad de Buenos Aires declaró un crecimiento de hasta 114 por ciento de viajes en bicicleta, así como la ciudad de Rosario aumentó un 25 por ciento su red de ciclovías, añadiendo 34 km nuevos “provisorios”. También en aquellas ciudades donde cuentan con un sistema público de alquiler de bicicletas se han registrado aumentos en el uso y en la inscripción de nuevos usuarios; menciona el texto.

No obstante, es válido preguntarse si dichos cambios son pasajeros o tendrán permanencia en el comportamiento de los usuarios de las vías.

Sobre dicho interrogante, el texto informa que: “Una encuesta publicada por la Fundación Gonzalo Rodríguez sobre la movilidad post-pandemia en Argentina, puede dar indicios al respecto. Allí, un 42,7% de los encuestados declaró percibir el uso de transporte público como peligroso mientras que un 27,4% expresó voluntad de cambiar su medio de transporte habitual, variando la preferencia principalmente entre la caminata, el auto, la bicicleta y la moto. Asimismo, el 17,8% de los encuestados mostró disposición a adquirir una moto y 25% una bicicleta”.

Por último y considerando los datos apreciados desde el informe, es necesario reflexionar sobre la posibilidad que nos brinda la coyuntura pandémica y sus consecuencias en la Seguridad Vial teniendo en cuenta los cambios en la movilidad pero también, la posibilidad de generar mejoras sustanciales en beneficio de la salud de los usuarios viales siendo igual de necesario para salvaguardar nuestra vida; el uso de casco, cinturón de seguridad, Revisión técnica del vehículo y respeto por las normas de tránsito que la utilización de barbijo para resguardarse y evitar el contagio.