Jueves, 13 de Agosto del 2020

FACIV entrevistó al Presidente de la Federación Argentina de la Ingeniería Especializada, Ingeniero Manuel Caceres

Los ejes temáticos vinculados a la puesta en valor de la Revisión Técnica Vehicular fueron formación, medioambiente, infraestructura y seguridad vial



 

¿Existen profesionales de la ingeniería especializados en la materia?

 

Del universo de las ingenierías especializadas, por el perfil de su formación y las competencias con las que egresan de nuestras instituciones de enseñanza superior, es el Ingeniero Mecánico el que mejor se ajusta a los requerimientos “actuales” en lo que respecta a las RTO. No obstante y dado los vertiginosos avances alcanzados por los vehículos eléctricos e híbridos, probablemente será la ingeniería Electromecánica la elegida. Y en no mucho tiempo más, con los avances en la utilización del hidrógeno como fuente de energía, o los vehículos automotores voladores, serán necesarios los aportes de la Ingeniería Química y/o Aeronáutica.

En fin, los avances tecnológicos que están experimentando los medios de transporte vehicular son muy dinámicos, y siempre habrá una respuesta adecuada desde las ingenierías especializadas acorde a las necesidades que vayan surgiendo.

 

¿Qué beneficios aporta la ingeniería especializada en relación a la optimización de procesos de revisión técnica?

 

Respecto al aporte, que las ingenierías especializadas realizan, a los procesos de revisión técnica tiene una multiplicidad de aspectos que intentaré resumirlos a continuación.

Cualquier ingeniero especialista egresado de nuestras casas de altos estudios tiene los conocimientos no solo en los aspectos técnicos-científicos propios de su especialidad, sino que además cuenta con sólidas competencias que les permite tomar un problema, analizarlo, fijar objetivos, programar los trabajo, pronosticar resultados, identificar los medios humanos y materiales necesarios, valorar los costos de las decisiones o soluciones, implementarlas, supervisar su realización bajo las normas y tolerancias establecidas, verificarlas con ensayos de rutina, y labrar la documentación necesaria de todo el proceso.

 

¿Realizar la RTO en tiempo y forma ayuda a reducir el impacto que los automóviles generan en el medio ambiente?

¿Y la edad del parque automotor?

¿El combustible incide en algo?

 

En el sistema de tránsito se conjugan tres factores o componentes: humano, vehicular y ambiental. Estos factores se conocen como la "trilogía vial". Cada uno de estos factores tiene su parte de responsabilidad en lo que a impacto ambiental se refiere.

 

Uno de los componentes de la trilogía vial es el vehicular. Los automotores con motores de combustión interna representan una fuente importante de contaminación con dos tipos de emisiones. La emisión de gases y la sonora.

En general, se distinguen tres tipos de emisiones de gases contaminantes: a) emisiones evaporativas y b) emisiones por el tubo de escape, así como c) emisiones de partículas por el desgaste tanto de los frenos como de las llantas.

 

Las emisiones causadas por la evaporación de combustible. Su magnitud depende de las características del vehículo, su estado general, factores geográficos y meteorológicos, como la altura y la temperatura ambiente y, principalmente, de la presión de vapor del combustible.

 

Las emisiones por el tubo de escape dependen de las características del vehículo, su tecnología y su sistema de control de emisiones. Los vehículos más pesados o más potentes tienden a generar mayores emisiones. También su tecnología así como la presencia o ausencia de equipos de control de emisiones, como los convertidores catalíticos inciden en la emisión. El estado de mantenimiento del vehículo y los factores operativos, la velocidad de circulación, la frecuencia e intensidad de las aceleraciones y las características del combustible (como su contenido de azufre) juegan un papel determinante en las emisiones contaminantes de los gases y sonidos por el escape.

 

Otro aspecto que conviene abordar es la relación entre la antigüedad del vehículo y el grado de contaminación que provoca. Generalmente se observa en las estadísticas que el grado de contaminación aumenta con la  antigüedad del vehículo. De lo anterior se desprende, la necesidad de renovación permanente del parque vehicular a los efectos de mejorar la seguridad vial. No obstante esto no tiene carácter determinista, ya que un vehículo con cierta antigüedad muy bien mantenido puede encontrarse en mejores condiciones, en lo que a contaminación ambiental se refiere que uno nuevo con un muy deficiente mantenimiento.

 

Es aquí donde la misión fundamental de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), hace su contribución, propendiendo a que los vehículos mantenga sus condiciones mecánicas de seguridad a lo largo de su vida útil. Es la manera más idónea para tomar conocimiento real y de modo integral, del estado del factor vehicular, con el objeto de contribuir a la prevención y reducción de los accidentes de tránsito causados por defectos del vehículo y disminuir la contaminación ambiental que este provoca.

 

¿Afecta al estado de las rutas qué transportes de cargas, pasajeros y/o vehículos particulares no realicen la RTO?

¿Incide esto a la seguridad vial?

 

El otro componente del sistema vial es el ambiental donde las rutas son parte fundamental de la trilogía. Al respecto podemos decir que en nuestro país, el vertiginoso progreso técnico de la maquinaria automotor, como el aumento del parque automotor con el consiguiente incremento del índice de motorización social, contrasta con la falta de educación y conciencia del riesgo vial, al desplazarse en carreteras con defectos de diseño y/o mantenimiento, que no están adaptados y/o preparados para hacer uso y contenerlos, en condiciones de seguridad vial. A esto se suma el escaso o nulo control del paso de vehículos sobrecargados, afectando su segura transitabilidad y la vida útil proyectada de las carreteras.

 

De nada sirve que la capacidad del conductor sea muy buena y se encuentre en buen estado si, por ejemplo, el vehículo esta sobrecargado o no tiene buenos frenos o fallaren, ya que al romperse el equilibrio que debe existir entre exigencias y capacidades del binomio hombre-máquina, el accidente se produce.

 

Esta concepción sistémica del accidente, permite definir de manera muy precisa, las tareas de prevención de accidentes para mejorar la seguridad vial. De allí que las rutas, como integrante del entorno ambiental y componente del sistema vial, representa las exigencias a las que el tándem conductor-vehículo debe responder con la suma de capacidades. Y en ese tándem, la ruta se presenta como un componente mucho más estático, en donde las condiciones meteorológicas o ambientales son los factores cambiantes.

 

Por lo tanto, todos los esfuerzos para preservar la seguridad vial, deberían estar orientados a tratar de mantener a las exigencias del ambiente por debajo de las capacidades conductor-vehículo, caso contrario se produciría el siniestro vial.