FACIV entrevistó al Presidente de la Federación Argentina de la Ingeniería Especializada, Ingeniero Manuel Caceres
Los ejes temáticos vinculados a la puesta en valor de la Revisión Técnica Vehicular fueron formación, medioambiente, infraestructura y seguridad vial

¿Existen
profesionales de la ingeniería especializados en la materia?
Del universo de las
ingenierías especializadas, por el perfil de su formación y las competencias
con las que egresan de nuestras instituciones de enseñanza superior, es el Ingeniero
Mecánico el que mejor se ajusta a los requerimientos “actuales” en lo que
respecta a las RTO. No obstante y dado los vertiginosos avances alcanzados por
los vehículos eléctricos e híbridos, probablemente será la ingeniería
Electromecánica la elegida. Y en no mucho tiempo más, con los avances en la
utilización del hidrógeno como fuente de energía, o los vehículos automotores voladores,
serán necesarios los aportes de la Ingeniería Química y/o Aeronáutica.
En fin, los avances
tecnológicos que están experimentando los medios de transporte vehicular son
muy dinámicos, y siempre habrá una respuesta adecuada desde las ingenierías
especializadas acorde a las necesidades que vayan surgiendo.
¿Qué
beneficios aporta la ingeniería especializada en relación a la optimización de
procesos de revisión técnica?
Respecto al aporte,
que las ingenierías especializadas realizan, a los procesos de revisión técnica
tiene una multiplicidad de aspectos que intentaré resumirlos a continuación.
Cualquier ingeniero
especialista egresado de nuestras casas de altos estudios tiene los
conocimientos no solo en los aspectos técnicos-científicos propios de su
especialidad, sino que además cuenta con sólidas competencias que les permite
tomar un problema, analizarlo, fijar objetivos, programar los trabajo,
pronosticar resultados, identificar los medios humanos y materiales necesarios,
valorar los costos de las decisiones o soluciones, implementarlas, supervisar
su realización bajo las normas y tolerancias establecidas, verificarlas con
ensayos de rutina, y labrar la documentación necesaria de todo el proceso.
¿Realizar la
RTO en tiempo y forma ayuda a reducir el impacto que los automóviles generan en
el medio ambiente?
¿Y la edad
del parque automotor?
¿El
combustible incide en algo?
En el sistema de tránsito se conjugan tres factores
o componentes: humano, vehicular y ambiental. Estos factores se conocen como la
"trilogía vial". Cada uno de estos factores tiene su parte de responsabilidad
en lo que a impacto ambiental se refiere.
Uno de los componentes de
la trilogía vial es el vehicular. Los automotores con motores de combustión
interna representan una fuente importante de contaminación con dos tipos de
emisiones. La emisión de gases y la sonora.
En general, se distinguen tres tipos
de emisiones de gases contaminantes: a) emisiones evaporativas y b) emisiones
por el tubo de escape, así como c) emisiones de partículas por el desgaste
tanto de los frenos como de las llantas.
Las emisiones causadas por la evaporación
de combustible. Su magnitud depende de las características del vehículo, su
estado general, factores geográficos y meteorológicos, como la altura y la
temperatura ambiente y, principalmente, de la presión de vapor del combustible.
Las emisiones por el tubo de escape
dependen de las características del vehículo, su tecnología y su sistema de
control de emisiones. Los vehículos más pesados o más potentes tienden a
generar mayores emisiones. También su tecnología así como la presencia o
ausencia de equipos de control de emisiones, como los convertidores catalíticos
inciden en la emisión. El estado de mantenimiento del vehículo y los factores
operativos, la velocidad de circulación, la frecuencia e intensidad de las
aceleraciones y las características del combustible (como su contenido de
azufre) juegan un papel determinante en las emisiones contaminantes de los gases
y sonidos por el escape.
Otro aspecto que conviene abordar es la
relación entre la antigüedad del vehículo y el grado de contaminación que
provoca. Generalmente se observa en las estadísticas que el grado de contaminación aumenta con la antigüedad del vehículo. De lo anterior
se desprende, la necesidad de renovación permanente del parque vehicular a los
efectos de mejorar la seguridad vial. No
obstante esto no tiene carácter determinista, ya que un vehículo con
cierta antigüedad muy bien mantenido puede encontrarse en mejores condiciones, en
lo que a contaminación ambiental se refiere que uno nuevo con un muy deficiente
mantenimiento.
Es aquí donde la misión fundamental de la Revisión
Técnica Obligatoria (RTO), hace su contribución, propendiendo a que los vehículos
mantenga sus condiciones mecánicas de seguridad a lo largo de su vida útil. Es
la manera más idónea para tomar conocimiento real y de modo integral, del
estado del factor vehicular, con el objeto de contribuir a la prevención y reducción de los accidentes de tránsito
causados por defectos del vehículo y disminuir la contaminación ambiental que
este provoca.
¿Afecta al
estado de las rutas qué transportes de cargas, pasajeros y/o vehículos
particulares no realicen la RTO?
¿Incide esto
a la seguridad vial?
El otro
componente del sistema vial es el ambiental donde las rutas son parte fundamental
de la trilogía. Al respecto podemos decir que en nuestro país, el vertiginoso
progreso técnico de la maquinaria automotor, como el aumento del parque
automotor con el consiguiente incremento del índice de motorización social, contrasta
con la falta de educación y conciencia del riesgo vial, al desplazarse en
carreteras con defectos de diseño y/o mantenimiento, que no están adaptados y/o
preparados para hacer uso y contenerlos, en condiciones de seguridad vial. A
esto se suma el escaso o nulo control del paso de vehículos sobrecargados, afectando
su segura transitabilidad y la vida útil proyectada de las carreteras.
De nada sirve que la capacidad del
conductor sea muy buena y se encuentre en buen estado si, por ejemplo, el
vehículo esta sobrecargado o no tiene buenos frenos o fallaren, ya que al
romperse el equilibrio que debe existir entre exigencias y capacidades del
binomio hombre-máquina, el accidente se produce.
Esta concepción sistémica del
accidente, permite definir de manera muy precisa, las tareas de prevención de
accidentes para mejorar la seguridad vial. De allí que las rutas, como
integrante del entorno ambiental y componente del sistema vial, representa las
exigencias a las que el tándem conductor-vehículo debe responder con la suma de
capacidades. Y en ese tándem, la ruta se presenta como un componente mucho más
estático, en donde las condiciones meteorológicas o ambientales son los
factores cambiantes.
Por lo tanto, todos los esfuerzos para
preservar la seguridad vial, deberían estar orientados a tratar de mantener a
las exigencias del ambiente por debajo de las capacidades conductor-vehículo,
caso contrario se produciría el siniestro vial.